martes, 18 de diciembre de 2012

Gran celebración de la promesa a la Fraternidad Escolapios Bolivia

Los celebrantes precedidos por
el Padre Pedro Lasheras A.
El domingo 16 de diciembre del presente, se celebró, en la parroquia San Rafael, la promesa de 12 Laicos a la  fraternidad escolapia de Bolivia. Donde estuvieron presentes todos los laicos en formación de los tres grupos y muchos invitados,  como los antiguos miembros activos.
En la medida que se celebraba la eucaristía de la promesa, se desarrolló muchas actividades en honor a la gran fiesta.
…después del evangelio y Homilía se procedió al Rito de la promesa, donde  el celebrante P. Pedro Lasheras llamó a los nuevos integrantes de la Fraternidad y les preguntó:
Los 12 nuevos miembros de la Fraternidad Bolivia Escolapios.

 ¿Quieren formar parte de la fraternidad de las Escuelas Pías? ¿Quieren servir a Dios según el carisma de San José de Calasanz como miembros vivos y dinámicos de la iglesia? ¿Quieren vivir en comunión de espíritu y acción con sus hermanos de la fraternidad al servicio de la iglesia en las Escuelas Pías según la propia vocación?, a cada pregunta, individualmente respondieron: “Sí quiero”. Y seguidamente, a un solo tono leyeron la fórmula de la promesa y concluida la misma rezaron juntos.
Después, se procedió  a la acogida en la fraternidad donde los presentes miembros se acogieron mutuamente con un abrazo.
…al concluir la presentación de las ofrendas y entrega de símbolos, Pedro Lasheras entregó la Constitución de la fraternidad  a los nuevos miembros quienes aceptaron los términos de la fraternidad con una firma. También regaló biblias a cada miembro. “Recibe esta biblia”, indicó Lasheras, “para que la palabra de Dios te acompañe siempre. Las Escuelas Pías cuentan contigo”, y cada uno respondió: “y yo con la gracia de Dios”.
Al final, todos los presentes se tomaron una foto y se les invitó al piscolabis que preparó el equipo de refrigerio: Mirian Flores y Noelia Trigo.


lunes, 26 de noviembre de 2012

Celebrando juntos una vez más!

La fe renueva al hombre. Los jóvenes Laicos del Movimiento Calasanz Bolivia, el 24 de Noviembre celebramos juntos la Eucaristía en la Parroquia San Rafael, con la iniciativa de fortalecer nuestra fe en Dios.
Si apreciamos nuestro contexto podemos ver que la fe se nos muere. Que el hombre se encierra en sí mismo y se convierte en un malhechor de la sociedad porque carece de la presencia del señor, en su Corazón. Y celebrar una Eucaristía es la mejor opción para fortalecer esa Fe.
Por eso,  tenemos la celebración de la Eucaristía como uno de los actos centrales de nuestra vida y lo hacemos una vez al mes, como mínimo. Además, es importante recordar que antes de cada inicio de reunión semanal se dedica un momento a la oración, ya sea al inicio o al final.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Resumen de la reunión del sábado, 17 de Nov.

momento en que deciden la fecha de la promesa
(17/11/2012).
En la reunión, los Laicos del Movimiento Calasanz Bolivia decidieron que el 22 de diciembre de la presente gestión se celebrará la promesa, del primer grupo, a la fraternidad escolapia.
Para la cual, el equipo de eucaristía y cantos desde ya empezaron con todos los preparativos para la gran fiesta a celebrar.
“Desde la fraternidad, quiero colaborar con los padres escolapios apoyando en la administración del internado de Anzaldo”, dijo Mirian Flores muy entusiasmada con la gran promesa. Y todos los laicos que vivirán comprometidos con la fraternidad, expresaron que disponen de uno, dos y hasta de tres años para colaborar de alguna manera en la misión escolapia.
Cambiando de tema, el Padre Pedro Lasheras indicó, en la reunión, que gracias a las gestiones de Agustín y Humberto Camacho, el SEDEGES donó 50 becas alimentarias para el internado de Anzaldo y posiblemente aceptará 80 becas más para el internado de Cocapata, que cubrirían un buen porcentaje de los gastos en la alimentación de los internos de la gestión 2013.

jueves, 27 de septiembre de 2012

MOVIMIENTO CALASANZ PRESENTE EN MOROCOMARCA

“Morocomarca es un pueblito pequeño rodeado de montañas infranqueables que parecen  la muralla de Troya. Teníamos tantas ganas de subir a la sima de esas montañas y contemplar el horizonte; tantas ganas de quedarnos por un buen tiempo más  y compartir alegrías, experiencias, anécdotas y jugar  con los niños de la comunidad, pero el tiempo nos impidió hacer  tantas ilusiones” (LAICOS DE BOLIVIA).
Uno se preguntará ¿cómo conocimos, cuándo y qué tiene Morocomarca  que no tengan las demás comunidades para ser tan atractivo? A continuación relatamos  cronológicamente respondiendo a las preguntas.

Dos días antes del viaje
El padre Pedro Lasheras nos confirmó que en Morocomarca se inauguraría el tercer internado de los Padres Escolapios  en Bolivia. Desde ese momento, Agustín, Gregorio y Héctor (NOSOTROS) nos encargamos de contactar a todos los laicos  para invitarles a la inauguración de la obra. 36 laicos confirmaron su asistencia y según ese número contratamos un micro para el viaje.
20 DE SEPTIEMBRE, Jueves por la noche
La parroquia San Rafael era nuestra referencia de encuentro y el viaje estaba previsto para las diez de la noche, pero con todos los inconvenientes partimos  a horas once de la noche aproximadamente.
Se veía esa alegría, entusiasmo y emoción en los rostros de los compañeros que viajaban. Todos queríamos conocer Morocomarca porque nos contaron maravillosas anécdotas de ese pueblito que pronto llegaríamos.
Durante el transcurso del viaje, cantamos, escuchamos música, jugamos, reímos, etc. No recordamos qué pasó después, pero creemos que casi todos nos dormimos en el camino.
“El frío me hizo despertar en no sé dónde pero todos dormían cuando desperté”, Hector Panozo. “Yo estaba despierto toda la noche porque no me dejaba dormir el frío”, J. Carlos Rojas. “Trataba de dormir pero no podía por que me hacía mucho frío de la ventana y mi compañero de asiento me prestó su chamarra gruesa”, Emiliana Flores. “Toda la noche me daba ganas de ir al baño, hasta se hinchó mi barriga de tanto aguantar pero aguanté…como hombrecito”. Carlos Veizaga
05 Am. de la madrugada
Llegamos a Huanuni (Potosí) y empezaron a despertarse poco a poco.  El micro no se detenía, pero sobre la carretera vimos  excavaciones de  minerías, algunas estatuas de  mineros, etc.
Después llegamos a Llallagua (Potosí). El micro paró en una estación de servicio para cargarse diesel, pero no había diesel sino gasolina.
08:00 Am.
Llagamos a Uncía, municipio a donde pertenece Morocomarca. El micro logró cargarse diesel en una estación del municipio y continuamos el viaje. De Uncía a  Morocomarca quedaban dos horas de viaje. Así que le pedimos al conductor que pise más rápido el acelerador porque queríamos llegar a desayunar más temprano.
10:00 Am. Morocomarca
Por fin llegamos. Las autoridades originarias del lugar nos dieron la bienvenida e inmediatamente nos invitaron a desayunar.
Después del desayuno paseamos por el pueblito. De todos ángulos sacamos fotos a la comunidad, también nos  sacamos fotos con los niños, las autoridades del lugar, etc.
Las prendas de las autoridades eran muy llamativas; llevaban un poncho colorido, una trenza de piel de toro para castigar a personas incumplidas, un ch’ulo de colores resaltantes y figuras muy llamativas, etc. Nos gustó tanto el traje que nos prestamos y nos sacamos fotos.
Una hora después, se celebró la eucaristía a donde asistimos todos los presentes. Después de la misa iniciaron el acto dando inicio a la inauguración del internado. Nos gustó mucho las danzas y los cantos de los niños, porque el  evento estaba muy bien organizado, muy encantador y entretenido.
Finalizada el acto, presenciamos la entrega del internado por parte de Pedro Lasheras en nombre de los Padres Escolapios.
Concluida la entrega, nos invitaron, los originarios de Morocomarca, al comedor del internado a saborear de un delicioso almuerzo, Canka. Comimos rápido porque quisimos aprovechar el tiempo libre para jugar con los niños, pasear por el pueblo, etc., pero por la distancia de retorno ya no pudimos hacer nada. 
De Morocomarca retornamos a las dos de la tarde aproximadamente y llegamos a Cochabamba a la una de la madrugada del día siguiente.
En suma, el viaje fue un poco cansador pero disfrutamos mucho en Morocomarca porque es un pueblo dinámico, simpático y encantador. Se quedarán  grabados por siempre los recuerdos y las experiencias que vivimos en Morocomarca.
Por Héctor y equipo de comunicación.