miércoles, 24 de agosto de 2011

Conclusión del retiro

El grupo laicado escolapio nace hace un año y medio atrás en esta ciudad. En la que venimos reuniendo cada sábado para tocar temas de mucha relevancia en el plano del cristianismo, específicamente de la vida de  Jesús y Calasanz, que son pilares fundamentales para el crecimiento de nuestra comunidad escolapia desde la fe. Es por ello trazamos una meta como la fraternidad escolapia. Para ello necesitamos romper muchos valladares.
Así este puñado de jóvenes vamos irguiendo paulatinamente ese sueño anhelado con mucho valor, aunque con algunos trastabillos, pero esa convicción depositada en nuestro señor nos llevará a la meta. Efectivamente, vamos a tener muchos tropiezos, pero, si todos y cada uno nos apoyamos y unimos, con seguridad roturamos cualquier impedimento o inconveniente.
Este primer retiro que hemos realizado, es otro paso para continuar el camino. En esta oportunidad vivimos una nueva experiencia, una nueva etapa, en la que tocamos temas trascendentales: la Fe, la Eucaristía y algunos esbozos de la vida comunitaria. Pero también hemos compartido mucha amistad, cariño y complementariedad. La felicidad, la alegría el entusiasmo se pintaba  en el rostro de cada uno. En realidad fue una nueva experiencia.
Para nosotros relacionarse por medio de vivencias grupales, es condición fundamental de crecimiento y de relaciones interpersonales, en las cuales deben formarse auténticos valores humanos, la fraternidad, la colaboración y el diálogo, debemos aprender a hablar de nosotros y no de tú, él o ellos. Y para que estos sueños se hagan realidad es necesario conducir a los jóvenes, niños, adultos y a todos por los caminos de responsabilidad consigo mismo y con los demás. No podemos cerrar los ojos a los problemas de deshumanización en el mundo. Pero vuelvo a repetir, no es fácil alcanzar, porque estamos atreviendo incursionar algo nuevo y  esto implica subir a la barca y  correr el riesgo de  sacrificio e incertidumbre.

lunes, 15 de agosto de 2011

Retiro, un tiempo para Dios

En el léxico común y cotidiano de las personas se suele entender de manera errónea el término de retiro. Y ¿Qué indica ese término? Indica a todo cristiano sencillamente un tiempo para Dios. Precisamente éste tiempo fue dedicado a Dios. Todos los laicos bolivianos hemos dedicado nuestro tiempo, un momento de nuestro tiempo a Dios. Específicamente los días 30 y 31 de Julio.

¿Cómo es posible dedicar el tiempo y más precisamente nuestro tiempo? ¿Se puede dedicar el tiempo como si fuésemos dueños del tiempo? ¿Qué significa dedicar o dar el tiempo? Cada integrante del grupo llegó desde su lugar, su espacio individual a otro espacio destinado a la comunión. Este espacio comunitario no pudo darse si es que cada uno no hubiese dado su tiempo. Cada uno ha donado su tiempo, un tiempo para hacer comunidad y festejar en común “el nombre del Padre”.

Dar el tiempo es darlo todo. Dicho de otro modo, en nuestro tiempo se nos va la vida, damos la vida en este tiempo que donamos a Dios.

En lo personal, la tarde del 30 y la mañana del 31 de julio, sentí que el tiempo se había detenido o, dicho de otra manera, que el tiempo había cedido a favor de un pedacito de eternidad. Era tan grande la alegría que se manifestaba en cada uno que al final nadie habrá de olvidar esta experiencia, la experienciade compartir nuestro tiempo con Dios haciendo comunidad.

Juan Ocampo Machicado

lunes, 1 de agosto de 2011

Laicos: fue una experiencia inolvidable!

Desde la tarde del día sábado 30 y la mañana del domingo 31 del presente, el grupo de laicos que está en formación, estuvo de retiro en la “casa de retiros Betania”. Esto se venía programando desde hace mucho pero que por motivos de las clases y horarios de los chicos no había sido posible. En esta oportunidad se aprovechó el corto receso de las clases de la Universidad.

Fue una experiencia maravillosa, donde participaron casi todos los jóvenes. Se habló de temas como: nuestra fe; la Biblia y nosotros; la Eucaristía; y la elaboración de las propuestas de cara al futuro.

En la foto: todos los que estuvieron presentes en el retiro.

Pronto más detalles de este retiro…!

sábado, 9 de julio de 2011

LA PRIMERA RESIDENCIA UNIVERSITARIA ESCOLAPIA

Nacimos como un pequeño grupo de jóvenes, aproximadamente hace un año atrás, con una ilusión de vivir desde nuestros carismas la vida de Calasanz. En ese trayecto soñamos con un futuro mejor de cambiar nuestras vidas, de seguir adelante en nuestros estudios, de iniciar una nueva etapa viviendo los valores y principios Escolapios desde nuestra fe.

Es verdad que en el presente todavía no somos nada, un puñado de jóvenes que están en camino, pero cada vez con más fuerza. Nos sentimos llamados por Dios y atrapados por el carisma de Calasanz.

Es así como, siempre buscando algo diferente en el futuro, iniciamos este reto. Pero el presente es lo más importante. Es por eso, damos el primer paso de consolidar la primera residencia universitaria para los laicos Escolapios de Bolivia, aunque es cierto, esta residencia de momento no acoge a todos, sino a cuatro universitarios, quienes comparten sus sentir de los primeros meses, de esta manera:

“La casa donde vivimos, que hoy es llamado residencia es muy bueno por que tiene todas los necesidades para que pueda vivir un estudiante, además se encuentra a poca distancia de universidad Mayor de San Simón, por consiguiente a pasar clases vamos a pie. Por otro lado la residencia se encuentra en un lugar donde hay poco ruido de automóviles y otras maquinas”. (Adilmar Soria)

“Antes yo vivía en un alquiler en la cual me sentía incomodo por varias razones. Primero, porque la casa se encontraba casi a 5 Km de la universidad y eso me quitaba una media hora de tiempo, incluso hasta una hora cuando había trancaderas de automóviles, es más, cuando había bloqueos tenía que venir a pie a la universidad. Segundo, tenía que pagar alquiler. Tercero, en las mañanas tenía que esperar de 30 a 45 minutos en la avenida para tomar el colectivo porque todo el mundo venía lleno de pasajeros, así, de vez en cuando podía coger con facilidad el colectivo…. Así entre otras cosas más. Pero ahora, en esta residencia me siento muy contento y cómodo porque tiene los servicios básicos necesarios como: luz, agua potable, baño, ducha con agua caliente.

La residencia tiene tres cuartos y una cocina mediana, el piso es de machimbre, el lugar es muy bueno, aunque por ahora nos falta una computado y los armarios, pero ya vamos equipando poco a poco. Además queda cerca a la universidad y así vamos a pie todos los días. Tardamos 15 minutos hasta la U. En efecto, es más que ayuda económica, no sólo economiza el tiempo por la cercanía que se encuentra a la universidad sino también ahorramos platita que nos sirve para la compra de material de estudio. Pues yo quiero agradecer de manera muy cordial al P. Pedro Lasheras por este logro y también a la fundación Ítaka Escolapio por ese apoyo incondicional que ofrece.

Hasta ahora somos cuatro, llevamos muy bien, los muchachos son muy acogedores, respetuosos y amigables, además son compañeros de la formación laical. Deseo que esto pueda crecer y ampliarse más, crear otras residencias para los otros compañeros del grupo laical y los que necesitan este apoyo.” (Félix F.)